El Madrid de Juande sólo ha perdido contra el Barça, y sin Robben. Mientras, los hombres de Guardiola han aflojado sensiblemente -o dosificado, dirán muchos- en las últimas jornadas de Liga. Lo que está claro es que no se puede jugar a ritmo de goleada disputando tres competiciones. Puyol comentaba que el bache típico lo tuvieron al inicio de la Liga y la actual racha del Barça es abrumadora. Sin embargo, la mosca está detrás de la oreja, con un fútbol ramplón (hasta Alfredo Relaño y Di Stéfano se quejan) pero siempre muy efectivo.

Creo, determinantemente, que el futuro del Madrid pasará por la eliminatoria ante el Liverpool, que parece haber recuperado el olfato de Torres.