Desde que descendió a segunda división, el Atlético de Madrid no deja de luchar por volver a codearse con los grandes de la Liga. El comienzo de temporada parecía alentador con fichajes como Maxi, Galleti, Kezman o Petrov y, a priori, con un gran gerente de orquesta con gran palmarés: el técnico argentino Carlos Bianchi.
Tras una primera vuelta irregular plagada de derrotas y más cerca de los puestos de descenso que de Europa, el presidente Cerezo se vio obligado a destituir al "Virrey" El sustituto fue un hombre de la casa, el técnico del filial Pepe Murcia; con él levantarían el vuelo consiguiendo hasta 6victorias consecutivas. Últimamente lleva 4 partidos sin ganar, que quizás le hace despertar del sueño europeo, por el que pujan más fuerte otros equipos.
La afición es sufridora y se recupera de grandes golpes. Si ante el Sevilla creyeron sentirse perjudicados, ayer también. Las actuaciones de los árbitros no fueron muy acertadas, pero lo más grave es la impotencia que sufren los aficionados al ver que su equipo podría estar más arriba de no ser por la inadaptación de Bianchi.

Este anuncio refleja que el Atlético es algo más que un sentimiento, es un vicio que se sufre. El Atlético ha realizado campañas excepcionales para la captación de socios.