Quizás el Deportivo haya perdido hoy la oportunidad de la temporada: llegar a la final de la Copa del Rey y lo que eso conlleva, acceder directamente a la UEFA. El Deportivo está en horas bajas, con las lesiones de Andrade y Valerón no tiene quién tire del carro. El "borriquero" (sin ánimo de ofender) es Caparrós, que ve como los suyos no dan arrancado. Hablando de arrancar, no arrancan ni puntos en Riazor. El estadio se ha convertido en un hospital: cualquiera que pase por allí lleva "puntos".
Hoy se enfrentaba al Espanyol en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, un rival irregular en la Liga pero que tras el resultado positivo de 2-1 a su favor se hizo con la eliminatoria. El Deportivo tuvo claras ocasiones pero no supo finalizar. Con este panorama, el Zaragoza espera al Espanyol que, vistas las palabras de Caparrós, fue justo vencedor. Por su parte, Lotina expresó su alegría tras vivir difíciles momentos con la directiva.
Está demostrado que el papel de entrenador no está muy valorado, ya que el trabajo de Lotina en el Espanyol es magnífico (el año pasado consiguió un puesto UEFA y estuvo a punto de entrar en Champions) y la directiva no tiene mucha paciencia con él, al que parece que no van a renovar. A ver si esta gran cosecha le beneficia.
La crónica del partido